ESTAMPAS "UBEDÍES".- Promesas de Año Nuevo

La influencia de los medios de comunicación en la voluntad y en el poder de decisión de las personas suele tener una fuerza considerable. Así, en las últimas semanas del recien acabado año, hemos aisitido a una lluvia de recomendaciones tendentes a mejorar la salud y la calidad de vida. Quiero recordar algunas de las propuestas: aprender un idioma, llevar una alimentación equilibrada (comida y también bebida, ojo), dejar de fumar o hacer algún deporte, entre otras muchas. Si fuera posible hacer una encuesta, entre los ubetenses, sobre las promesas que se han impuesto para el nuevo año, estoy convencido de que el dejar de fumar y el hacer deporte figurarían entre las primeras. Son propuestas que las personas más dcididas y mejor informadas las convierten en compromisos inquebrantables, lástima que el ambiente y las circunstancias que rodean tan loables propósitos no favorezcan su cumplimiento. Es decir, que el insobornable empeño puesto por estas personas tropieza con soberbios inconvenientes que ponen a prueba su férrea voluntad, si bien por otra parte nos dan motivo para "editar" unas estampas típicamente "ubedíes".
Dejar de fumar y hacer deporte son dos sanísimas actividades que además se complementan y se favorecen recíprocamente. Analicemos cada por separado: Si usted ha decidido dejar de fuumar, prepárese y no desfallezca. Puede que en su lugar de trabajo se fume, a pesar de estar prohibido por la ley, esto es algo que caracteriza la conducta de muchos fumadores. No hable de su propósito con los compañros, no "querran" entenderle y se pasarán la Ley por el "arco del triunfo", la actual y la que venga, y además fumarán con más frecuencia. Permanezca en ese ambiente el menos tiempo posible y si tiene alguna posibilidad legal de hacer valer sus derechos, sin que se vea perjudicado, no tarde en usarlos. Tendrá que prescindir de entrar en los bares, como hemos hecho la inmensa mayoría de los no fumadores, ya que prácticamente en todos los bares está permitido fumar. Si encuentra alguno donde no se fume, por favor, dígamelo para ir yo también. Permitir fumar en estos locales ha sido la dcisión más perjudicial no solo para la salud, también para la economía de estos negocios; puede apreciarse el descenso contínuo de clientela, quedando reducida ésta a los cuatro adictos a la nicotina. Además ha hecho que la palabra "bar" quede asociada, indisolublemente, a "lugar contaminado de humos".
El hacer deporte, sobre todo el andar que es el más común, tiene menos inconvenientes pero tampoco es moco de pavo. Las instalaciones deportivas municipales están abiertas de 9 a 15, pero son muchas las personas que callejean en atuendo deportivo, a partir de las siete de la mañana, por lo más variado de nuestra geografía urbana. La Redonda de Miradores y la Avenida de Antonio Muñoz Molina sería un circuito excepcional, con el incomparable marco del valle del Guadalquivir y los parques naturales de Cazorla y Mágina, si no fuera por el tráfico rodado a gran velocidad sobre el falso adoquinado, que nos pone los tímpanos a puto de reventar. . El Parque Norte es un idílico lugr, con más de sesenta mil metros cuadrados, pero... ¡fatalidad! lo abren a las diez de la mañana, cuando los posibles usuarios llevan ya dos horas currando en sus puestos de trabajo, por lo que suelen circular por la carretera y avenidas del entorno del Parque, soportando la contaminación del tráfico y esquivando (no siempre con éxito) un incontable número de excrementos de perro. Pero el circuito más repelente, debido a las deposiciones caninas, lo tenemos en la plaza de Francisco Palma Burgos y en el entorno ajardinado de la Colonia del Carmen, donde, a pesar de las denuncias, nos encontramos con el "jardín" mejor abonado y más pestilente de toda la comarca de La Loma. Vivir allí no debe ser ninguna ganga,

ESTAMPAS "UBEDÍES".- Lluvia: gozo y hastío

Las hogueras de San Antón del pasado sábado ponían punto final a las fiestas de Navidad y Año Nuevo, según el refranero popular que reza de esta guisa: "hasta San Antón Pascuas son". Se cierra así un ciclo festivo que en lo religioso tiene por protagonista al mismo Dios hecho hombre, mediante su nacimiento en el portal de Belén, aglutinando en torno a esta celebración a lo más preciado de nuestra convivencia en comunidad: la familia. En lo material pujamos en ponderar cuatro banalidades que satisfagan nuestras legítimas apetencias terrenales, como pueden ser unos menús sofisticadamente complicados, proliferación de regalos que dejan los bolsillos exhaustos, felicitaciones entusiastas y de redacción rebuscada, y un sin fin de manifestaciones afectivas con vocación de memorable. Administración y entidades públicas y privadas se suman a la conmemoración aportando actividades y elementos decorativos cada día más perfeccionados, muchas veces con la pretensión de marcar hitos de referencia para años venideros, como es el caso de los belenes de distintas modalidades, cabalgata de Reyes Magos, o alumbrado espectacular. Y ciertamente este año hay que felicitar, a quien corresponda, por el Belén viviente (o medio viviente, a juzgar por la estoicidad de parte de los personajes); también por el alumbrado especial, con el que una vez más se ha tenido la sensibilidad de usar lámparas de bajo consumo; por la cabalgata de reyes Magos, donde "sus majestades" ya van aprendiendo que su misión no es meter la cabeza en el cajón de los caramelos, sino lanzar sonrisas y saludos a los niños que los contemplan atónitos.
Pues bien, si hubiera que señalar un hito, una referencia, que marque la Navidad de 2009 no sería nada de lo dicho hasta ahora. Si hubiera que elegir un protagonista de las Navidades que acaban de pasar, ese sería el agua. Ha llovido a placer y sin contemplaciones, y nos ha llegado el agua hasta la coronilla. Y vamos a dejar a un lado su incidencia en el medio rural porque daría para escribir una novela, mitad gozosa y mitad dramática. Como siempre, nunca llueve a gusto de todos.
En el medio urbano, el exceso de agua caída ha dejado al descubierto la enorme chapuza de las obras de la calle Mesones, o dicho en ubedí clásico: ha dejado con el "culo al aire" a técnicos de urbanismo y a los políticos responsables (o irresponsables), empezando por el alcalde, Marcelino Sánchez. Es difícil de entender que a lo largo de toda la calle haya sólo cuatro sumideros-rejilla para evacuar toda el agua de lluvia, además de la de los canalones que vierten directamente sobre el pavimento de la calle. Si hay alguna razón técnica para no llevar conducida el agua de los canalones hasta la red de alcantarillado, también hay una razón técnica para poner en la bajada de cada canalón un sumidero-rejilla. Y no es cuestión de entender más o menos de urbanismo, ni de aguas; es cuestión de tener un par de ojos en la cara y de llevar la cabeza encima de los hombros. Los propietarios y usuarios de los negocios de la calle Mesones deben estar "contentísimos" con el resultado final de las obras, sólo ha faltado un pequeño detalle: el suministro gratuito de un par de zancos por persona. Si a este grave desacierto le sumamos el horrible, simple y poco adecuado pavimento de la calle, tenemos la gracia completa.
Y siguiendo con el agua, mis amigos de Izquierda Unida siguen empeñados en que el suministro de agua potable sea gestionado por el Ayuntamiento. Todavía no se han enterado que papá Estado-empresario pasó la historia y que donde el Ente municipal mete la mano el caos está asegurado. Si queremos tener el agua en el grifo durante todo el año, mejor dejar las cosas como están
Manuel Almagro

Centro Cultural GUADALMENA

Grupo de asistentes a las conferencias

El "Guadalmena" conmemoró el 108 aniversario del nacimiento de Escrivá de Balaguer

Transcurrido el breve período vacacional de Navidad y Año Nuevo, el Centro Cultural "Guadalmena" inicia un nuevo período de conferencias. De este modo se llena de contenido las reuniones y tertulias que habitualmente vienen realizándose cada sábado y que cuentan con un buen número de personas interesadas en profundizar en las distintas áreas del Conocimiento. Para el coordinador de este programa del "Guadalmena", Gabriel Robledillo, estas charlas suelen derivar en coloquio, donde quedan reveladas importantes aportaciones de los asistentes al asunto debatido.
Asimismo, dicho responsable del programa, quiere destacar que se trata de manifestaciones culturales abiertas y participativas al público, aunque por tratarse de un espacio bastante limitado, la asistencia se hace necesariamente mediante invitación personal.
Si bien el programa tiene sus pautas marcadas, el último sábado 9 de enero con motivo del 108 aniversario del fundador del Opus Dei (san Josemaría Escrivá de Balaguer), el centro conmemoró la efeméride con la proyección de una película sobre una concentración de simpatizantes y miembros de la Obra a la que el Fundador asistió en Valencia en los últimos años de su vida.
Como es sabido, Escrivá de Balaguer, nació en Barbastro (Huesca) en 1902. Fue ordenado sacerdote en Zaragoza en 1925. En 1928 fundó el Opus Dei (Obra de Dios) y falleció repentinamente en Roma en 1975, en su cuarto de trabajo. En ese momento el Opus Dei estaba extendido por los cinco continentes y contaba con más de 60.000 miembros de 80 nacionalidades. En al año 2002, Escrivá de Balaguer, es canonizado por el papa Juan Pablo II, siendo su fiesta litúrgica el 26 de junio.
Así mismo, el hito más destacado en le meteórica ascensión de la trayectoria de la obra, fue su erección en Prelatura personal el 28 de noviembre de 1982, como respuesta a la petición que hiciera el fundador en 1962, y que obviamente no llegó a ver.
Manuel Almagro Chinchilla

¿Te vienes a Guadalupe?

Sí, a Guadalupe; a Guadalupe del Gavellar, donde se encuentra el santuario de nuestra patrona, la virgen de Guadalupe.
La propuesta es ir a pié; o mejor dicho y empleando un lenguaje más castizo, se trata de ir en el "coche de san Fernando: unos ratitos a pié y otros andando"

¿Cuándo ir? -Todos los segundos y cuartos domingos de cada mes, días éstos es los que se celebra misa en el santuario.

¿Motivación para ir? -Posiblemente habrá mil y una razones distintas para ir a Guadalupe andando. Habrá quienes le mueva su fe religiosa, y muy especialmente su devoción a la Virgen de Guadalupe. Muchos querrán poner a prueba, o fomentar, una buena preparación física. No faltarán quienes se sientan cautivados por pasar una mañana en contacto con la Naturaleza. Quizás alguien le quiera dar un tinte un poco aventurero y decida vivir una experiencia hasta ahora desconocida. Otros verán en la caminata un buen instrumento para plantarle cara al colesterol, o una buena terapia para dejar de fumar, aunque en este último caso me van a permitir la licencia de aconsejarles que además de la caminata se encomienden a la virgen de Gualaupe, porque para dejar la nicotina toda ayuda es poca.

¿Hora y lugar de salida? -A las diez de la mañana en la Torrenueva, donde se ubicaba el famoso "Guarda de la Porra". En el lugar existe una buena buñolería para el que quiera hacer acopio de energía para el camino con unos buenos buñuelos con chocolate.
El itinerario es de sobra conocido: Torrenueva, Cuatrocaminos, Arroyo la Dehesa, Santolalla y Guadalupe, donde se llega algo antes de las doce y media de la mañana, para quienes quieran asistir a la misa que se celebra a esa hora. Ocho kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, todos a pié. La llegada a Úbeda de regreso será sobre las tres y media de la tarde.
Existe la alternativa de utilizar el autobús que sale también de la Torrenueva (Estanco de Esteban) a las doce menos cuarto de la mañana, con escala en Cuatro Caminos, y que al precio de tres euros hace el viaje de ida y vuelta, con posibilidad también de utilizarlo sólo en el viaje de ida o en el de venida.
Con un poco de suerte puede que la Eucaristía esté amenizada por el coro de la Asociación de Mujeres "Los Girasoles", con temas genuinamente ubetenses y guadalupanos. Todo un lujo para una radiante mañana y un acierto de sensibilidad y de buen gusto.
Tras la misa, no conviene demorar mucho el regreso a Úbeda, breves saludos y cambio de impresiones mientras se da buena cuenta de unos suculentos ochíos, con el complemento inseparable de unos buenos tientos de tintorro de las botas que penden de las columnas del claustro. Todo ello nos prepara el cuerpo y lo pone a tono para subir la cuesta de Santolalla como una moto.
Como ha quedado expuesto, la marcha está abierta a toda persona que quiera ir a Guadalupe andando, con independencia de creencias, edad, raza o sexo. Si además de hacer un muy bueno y saludable ejercicio físico, aumentamos la devoción a nuestra Patrona "miel sobre ojuelas".
La marcha más inmediata que se nos presenta es el domingo, día 22 de noviembre.
¿Te vienes a Guadalupe?

Manuel Almagro Chinchilla

Ecos de feria

Aún resuena en el aire el eco del "trueno gordo" de la traca de la noche de San Francisco. La fiebre festiva cesa y ya es recuerdo la Feria 2009. Fin de un apretado programa que se inicia con la Preferia, protagonizado por los actos del traslado de nuestra patrona, la Virgen de Guadalupe, precedidos por una concurridísima novena en la sin par iglesia de San Pablo, atestada de fieles que aguantan estoicos un insoportable calor, y una más que deficiente megafonía que hace quedarse " a dos velas" lo que sin duda se adivina es un gran sermón. Lástima de que no se subsanen tan graves deficiencias y se ponga fín al irrefrenable chismorreo que muchas "piadosas mujeres" mantienen en su cotidiana visita a nuestra Señora, empezando por quienes ocupan la mesa entrando por la puerta de los Carpinteros.
Y metidos en feria resaltar el acertado Pregón de Maricarmen Ruíz Ara, ausente de palabras repetitivas y de frases relamidas al uso.
Esplendorosos los actos religiosos del día 29, san Miguel Arcángel. Magnífica procesión con proliferación de personalidades, presididas por el hermano mayor Eduardo Jiménez Torres, artífice y conductor de la fiesta y su implantación. Son muchas las personas que necesita Úbeda como Eduardo "zorrica", otro gallo nos cantaría.
Prudente el cartel de toros, del que se cayó nuestro querido paisano Juan Pizarro ¿es que pesaba mucho el apellido?. En teatro no se vislumbra, en un horizonte próximo, las cotas alcanzadas en tiempos de nuestro llorado Antero Guardia. A propósito del premio que lleva su nombre: muy merecida, aunque no acertada, la concesión a nuestro paisano Ricardo Iniesta, por su obra "Divinas Palabras" de don Ramón del Valle Inclán; magnífico trabajo de adaptación e interpretación, que revelan unos valores y un pensamiento que, sinceramente, no son los míos.
El ferial, con su impresionante iluminación y colorido, acusó la "pasada por agua" de los primeros días y lució su máximo esplendor el último fin de semana. Muy animado el recorrido por el "vía crucis": La Sentencia, el Prendimiento, la Columna..., y díganme ustedes si se pueden tener muchas ganas de vivir la feria metiéndose en una caseta llamada "la Buena Muerte", o si se puede tener ganas de comer, beber y tapear, metiéndose en otra caseta que llama "Las Angustias". Pero así es la feria, y cada uno se mete en la caseta que le da la gana ¿será por eso que la del PSOE estaba vacía? No me extraña, estando el careto de Zapatero colgado el primero entrando por la izquierda, se le quitan a unos las ganas de cualquier cosa con semejante y nefasto personaje.
¡¡¡Bravo por "Úbeda Viva!!!" que al final quitó el poster del Ché Guevara; la verdad es que no sé qué pintaba allí tan siniestro sujeto, si Antonio "el Viejo" hubiera levantado la cabeza... ¡lagarto, lagarto, la hubiera tenido que bajar!. Por su parte, IU, pequeño grupo político en peligro de extinción, se aglutinaba, con rancia nostalgia, bajo la bandera republicana, de triste recuerdo, ¡a buena hora, mangas verdes!.
Manuel Almagro Chinchilla

Úbeda y Baeza, encuentros y desencuentros

Úbeda y Baeza, encuentros y desencuentros

Va para once años del gran encuentro que supuso para nuestras dos monumentales ciudades, Úbeda y Baeza, la declaración conjunta de Patrimonio de la Humanidad. Dos ciudades tan próximas en la distancia y tan lejanas en el conocimiento mutuo. La declaración vino a poner fin, al menos en el papel, esa relación secular entre Úbeda y Baeza, una relación que se ha caracterizado, paradójicamente, en la falta de relaciones que ubetenses y baezanos nos hemos “obsequiado” a lo largo de los siglos, originando una inercia que tiene todo el viso de permanecer aún por mucho tiempo.

Quiero ofrecer, al respecto, una visión, la mía, obtenida desde la perspectiva ubetense; es decir, desde el arroyo de santo Domingo para acá, siendo este pequeño cauce el primer desconocido para la mayoría de los ubetenses, que marca la línea divisoria entre ambos municipios y que discurre por las inmediaciones del cortijo del Encinarejo, donde últimamente se levantan naves industriales dedicadas al cemento, venta de muebles y alguna almazara.
En esta relación interurbana, en la que aún seguimos dándonos las espaldas, quizás, a los ubetenses nos sobre un poco, o “un mucho”, de arrogancia y nos falte algo de humildad y sobre todo, quizás, nos falte realismo, porque para muchos ubetenses hemos tenido a Baeza como un “pueblecillo” con el que nos encontrábamos a la salida de Úbeda, cuando íbamos a Jaén, y que, hasta hace poco, pasábamos a toda prisa y sin detenernos por el centro urbano. Hoy, con el desvío de la carretera, ni eso.

Quedaríamos asombrados si pudiéramos preguntar a muchos ubetenses, que posiblemente han visitado las más importantes catedrales de España o han estado en Roma e incluso en Jerusalén, si han estado alguna vez en la catedral de Baeza, o si han asistido al canto del famoso Miserere que se celebra en ella cada Martes Santo; eso suponiendo que sepan que Baeza tiene catedral.
¿Cuántos ubetenses han visitado los principales monumentos de Baeza, o la han recorrido saboreando sus encantadoras callejas? La respuesta también nos dejaría perplejos.

Los ubetenses no tenemos motivo alguno para mirar a Baeza con aire de superioridad, porque es mucho lo que deberíamos copiar de Baeza, como por ejemplo la limpieza de sus calles, la ausencia de pintadas, el exquisito tacto en la conservación y mantenimiento de monumentos, la ausencia de excrementos en la vía pública, el respeto a las señales de aparcamiento frente a los monumentos. Pero lo que más llama la atención en Baeza es la ausencia de esos enfrentamientos virulentos entre partidos políticos, a la manera como tienen lugar en Úbeda, sobre todo cuando es la derecha la que gobierna. Quizás ahí esté el origen de todos los males de Úbeda: cuando se anteponen los intereses de partido a los del bien común.

Manuel Almagro Chinchilla

Cementerio del Paseo Mercao

Créanme que hoy me cuesta un enorme esfuerzo escribir después de haber visto el desastre cometido en la remodelación urbanística del Paseo Mercao. Produce desolación y una profunda pena, que llega hasta lo mas hondo del alma de cualquier buen ubetense, contemplar el resultado de las obras y en lo que ha quedado convertido nuestro entrañable y más popular paseo ubetense.

Suele ocurrir, a veces en la vida, que uno se arrepiente de haber inducido a otros a que hiciesen algo de provecho. Es el pesar que siento de haber criticado al actual equipo de gobierno ubetense del Partido Socialista por su escasa actividad en materia de Urbanismo, poca si lo comparamos con el dinamismo desarrollado en la legislatura precedente. Después de haber visto esta extraordinaria torpeza urbanística, perpetrada con nuestro querido y frecuentado Paseo Mercao, sólo cabe animar a los miembros del equipo de gobierno socialista a que se estén quietos. No hagan nada, por favor: Úbeda, la Historia y el Renacimiento se lo agradecerán. Al menos no seré yo quien les critique, en adelante, su falta de acción, aunque sí les pediría que conserven tal como está lo que se han encontrado hecho, si no es mucho pedir, hasta ver si vienen tiempos mejores. “No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante”, decía mi abuelo

Es cierto que los responsables directos de las obras, de éstas y de todas, han sido y son los políticos. A la vista de los resultados no hace falta preguntarles qué piensan de este atentado urbanístico, su proceder les ha calificado: “por sus obras los conoceréis”, decía mi abuela.

También me gustaría pensar que en la concejalía de Urbanismo deben existir técnicos que habrán intervenido, asesorando, en la ejecución del proyecto, siendo, por tanto, co-responsables de este aborto urbano. Sería interesante conocer, de estos urbanistas, qué piensan del pavimento de granito con el que han dotado a la totalidad de la obra. Causa estupor ver nuestro querido Paseo Mercao con esos horribles bancos de granito, fríos, adustos y repelentes, como lápidas de un cementerio, además de peligrosos para la seguridad de los ciudadanos por sus aristas y vértices pronunciados. Qué pena de Paseo, qué pena de urbanistas.

Es un escandaloso impacto negativo que debe ser corregido a la mayor brevedad. Es una obra de cantería, dentro de toda la monumentalidad del Patrimonio Úbeda-Baeza, en la que no se ha empleado la piedra arenisca tradicional de nuestro entorno, nuestra piedra dorada y cálida de “El Renacimiento que mira al Sur”.No se ha empleado la piedra con la que está hecha todos nuestros monumentos y donde se sustenta la base de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza, algo de lo que tanto presumimos con razón, aunque ya no sé si tendremos la misma razón para seguir presumiendo de algo. Qué pena de Úbeda y qué pena de gobernantes.

Cómo es posible que se instalen esas horribles, antiestéticas y peligrosas fuentes para beber agua, metálicas, con aristas y filos pronunciados y vértices puntiagudos, con gran riesgo sobre todo para los niños que suelen jugar y corretear alrededor de ellas, disputándose el puesto para beber agua. Atención madres, padres y cuidadores de niños que lleven a jugar a sus infantes al Paseo Mercao, extremen la vigilancia. El mobiliario urbano en todos lugares de uso público debe carecer de remates peligrosos.

Toda la obra es un auténtico despropósito: drenaje y desagües deficientes que llenan de aguas residuales las escalerillas de acceso, adoquines sueltos en los alcorques de las palmeras a disposición de cualquier desaprensivo, faroles de aluminio pintados en sustitución de los de artesanía ubetense, que han sido desmontados. Es un atentado en toda regla a la monumentalidad no sólo de Úbeda, también de Baeza puesto que la declaración de Patrimonio de la Humanidad es conjunta y afecta a las dos ciudades por igual. Por eso sería conveniente saber qué opinan los baezanos y su alcalde, Leocadio Marin, sobre semejante disparate y si es posible que nos echen una mano para evitar estos desmanes.

También sería interesante conocer la opinión de Joaquín Sabina, que nació y se crió en una de las casas del Paseo y se sirvió de él y de sus bancos como escenario de los primeros balbuceos artísticos y forjaron la personalidad del mejor cantautor de la canción española. Conocido es del cantante “su cariño, su interés y su alta sensibilidad” hacia el patrimonio histórico de su pueblo, tal como lo demostró en el caso de la Plaza de San Lorenzo. Quizás tenga preparado Sabina algún epitafio para este cementerio, para colgarlo en una esquina de la plaza.

Interesante debe ser también conocer la opinión de la asociación “Plaza Vieja”, que se subtitula (irónicamente) “Asociación en defensa de Úbeda Patrimonio de la Humanidad”, ¿qué clase defensa y de qué patrimonio? De ella no ha trascendido ninguna manifestación ni declaración en torno a este desastre urbanístico. Si a estas alturas alguien no conoce todavía las simpatías políticas de esta asociación, tiene motivos más que suficientes para salir de dudas.

Señor alcalde de Úbeda: Esta es la segunda gran obra suya hecha en el casco histórico y de la que creo debe sentirse bastante orgulloso. La primera fue el aparcamiento de la plaza de la Torre del Reloj, cuya contemplación dan ganas de llorar. Las dos obras llevan el inconfundible sello de un gobierno de “progreso”. A pesar de ello sería conveniente colocarles su correspondiente placa de inauguración para dejar constancia del “glorioso” acontecimiento y hacer saber a la posteridad el nombre del verdadero autor de este impagable legado.
En fin, señor alcalde, dos medallas con las que puede usted presumir sin ningún rubor.
¡Enhorabuena!.

Manuel Almagro Chinchilla

I Encuentro Nacional de Escritores

Úbeda, con su impresionante patrimonio monumental histórico y artístico, dispone de un marco excepcionalmente bello para la celebración de cualquier evento cultural, no en vano está declarada Patrimonio de la Humanidad junto a su hermana Baeza. Probablemente estas singulares características, que adornan nuestra querida Capital de la Loma, hayan influido decisivamente para que fuera elegida sede del Primer Encuentro de Escritores, celebrado durante los pasados días del 6 al 8 de marzo, organizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED, en colaboración con el Ayuntamiento de nuestra localidad.
La mayor parte de los actos del Encuentro –Mesas Redondas— tuvieron lugar en el centro de Cultura del Palacio D. Luís de la Cueva. La cita también incluía una visita guiada por Úbeda y Baeza. Clausurándose las jornadas con la lectura de un recital poético en la Universidad Internacional de Andalucía “Antonio Machado”.

Si bien Úbeda, con las dotes que le ha legado la Historia, está a la altura de estos acontecimientos, no siempre las entidades que los organizan dan la talla para estar al nivel de estas circunstancias. Tal ha sido el caso del Encuentro de Escritores, donde se han cometido errores organizativos de bulto que han podido ensombrecer el esplendor de unas jornadas que Úbeda ha tenido el honor y el privilegio de albergar, por lo que el cuidado y mimo que hubiera sido de desear en el desarrollo y la organización de este evento debería haber sido exquisito, no sólo movidos por el prurito y la defensa de la buena fama de nuestra ciudad, ni tampoco para conseguir una satisfacción egoístamente localista, aunque legítima, sino por justa correspondencia y en atención a quienes han tenido el acierto y buen tacto de designar a Úbeda para tal acontecimiento. Pero esta crítica no pretende minimizar el éxito obtenido en esta primera experiencia del Encuentro de Escritores, más bien tómese como un análisis de lo que se ha podido percibir desde mi localidad, una más, entre las personas asistentes a esta cita que ha concentrado a participantes de las mas diversa procedencia nacional: Madrid, Navarra, Cataluña, Galicia, Zaragoza o Sevilla, entre otras.

En cuanto a literatos convocados, figuraban firmas tan destacadas como: Carlos Franz, Paula Izquierdo, José Luís Martín Nogales, Raúl Guerra, Vicente Molina Foix, Juan Cruz, Laura Freixas y Eduardo Mendicuti; asimismo destacar la presencia del único escritor ubetense, Jesús Maeso de la Torre. Hubiera sido de desear haber contado con la presencia de más escritores de Úbeda, algunos de ellos de primera fila, de los que todos, seguro, tenemos en la mente.

El viernes día 6 se hacía la apertura de las jornadas por medio de un acto que contó con la presencia del alcalde de Úbeda, Marcelino Sánchez, quien por cierto tuvo que ausentarse apresuradamente para asistir a un pleno municipal; algo inusual en un viernes, pero dado el carácter extraordinario el azar quiso que se celebrase ese día a esa hora. La primera mesa redonda se celebró a continuación: “Literatura de Masas/Literatura de Calidad”, interesante y amplio debate además de participativo.
Cuatro fueron las mesas redondas del sábado; por la mañana: “Realidad, experiencia y ficción” y “Premios Literarios/ pros y contras”, interesantes exposiciones que generaron animados comentarios, prolongándose la tertulia hasta antes del almuerzo con una copa de vino español, con la que fueron agasajados los participantes en el Parador de Turismo. La tarde fue ocupada por dos debates: “Nuestras lecturas, nuestros maestros” y “Especialidad de la narrativa actual”, al igual que las anteriores, fueron seguidos con extraordinario interés por el público y por casi los cincuenta alumnos matriculados a quienes se les concedió un crédito de libre disposición.

Y llegado el turno de los errores no se debe ocultar que la información, previa, sobre el desarrollo de los actos ha sido más que deficiente. Unas horas antes de la apertura de las jornadas toda la información que podían facilitar los conserjes del D. Luís de la Cueva, sobre programación, participantes y horarios, era la misma que la de días anteriores: ninguna. Tampoco existía información en otros centros culturales, como en el Hospital de Santiago; asimismo la propia UNED de Úbeda, con las obras de remodelación a que estaba siendo sometido el Centro en esos días, con las dependencias prácticamente desmanteladas, tampoco hizo factible una buena labor de información. Este cúmulo de desaciertos puede que sea el origen de que el público ubetense asistente a este primer Encuentro de Escritores, con el que Úbeda ha sido distinguido, se haya podido contar en número con los dedos de una mano. Un hecho comentado incluso por miembros de la propia organización, a quienes no ha pasado desapercibido, máxime cuando ha habido una destacada asistencia de personas procedentes hasta de las comunidades más alejadas de nuestra geografía.
Tampoco debe ocultarse las características, inadecuadas, de la sala “Palma Burgos” donde tuvieron lugar todos los debates. Esta estancia ocupa las antiguas caballerizas del palacio, estrecha y lúgubre, con una pared de piedra vista feísima que hace sentirte enclaustrado como en una mazmorra. La opacidad del local se resuelve, entre otros, con dos potentes focos de lámparas halógenas tan extrañamente decorativos como los que se utilizan en naves industriales y carreteras, colocados sobre un escenario también estrecho e incómodo, y orientados hacia el público en el que se consigue el deslumbramiento total de los asistentes. Toda una experiencia para aprender y no repetir.

Manuel Almagro Chinchilla

Cáncer... el sentido de la vida

Es difícil llevar el consuelo a quien ha recibido el terrible mazazo de haber sido diagnosticado de cáncer. Fatídica e innombrable palabra que tenemos postergada, pero que no por ello dejamos de ser conscientes de que pende sobre nosotros como una auténtica espada de Damocles. “Fatal destino el mío: es cáncer”, te dices abrumado, aún sin dar crédito a esa desconsolada sentencia que el especialista ha terminado por lanzártela después de buscar mil formas diferentes para hacerte más suave su veredicto.

Y no das crédito a sus palabras. Y juras y perjuras que se ha equivocado, que se trata de un error que más pronto que tarde quedará subsanado, porque si algo tenías seguro en la vida es que tú no tendrías esa enfermedad. Pero la realidad no tiene vuelta de hoja: es un cáncer. No terminas de identificarte con esa terrible palabra, no es tuya, a ti no te pertenece, porque eso sólo les ocurre a otros. Y te sublevas contra el destino, y reniegas con todas tus fuerzas de la vida: ¿Por qué a mí…? ¿Por qué yo…? ¡No puede ser…!

Y caminas acongojado, inerte, desalmado. Allá por donde pasas te sientes observado por ojos profundamente inquisidores de miradas que te atraviesan como sables y se clavan en lo más hondo de tu alma, mezcla de compasión y misericordia, que te pesan como una losa: ¿Por qué yo…? Te preguntas. Y no encuentras una respuesta coherente.

Y emprendes un interminable peregrinaje por consultas, despachos y por un sinfín de análisis y pruebas que, como hitos, jalonan un enmarañado camino perdido en un auténtico e interminable laberinto cuyos puntos de referencia te parecen inciertos. Desorientado en un maremágnum de cifras, fechas y citas que también juzgas inconexas

Y sientes que una gran tormenta se ha cebado en ti sin piedad alguna y te mantiene con el agua al cuello. Y palpas cómo una gruesa marejada te zarandea impíamente y ha desarbolado hasta el último palo de la última vela de la nave de tu vida. Y la noche no te ofrece más consuelo porque la oscuridad es una negligente compañera remisa al descanso; a cuya sombra, postrado, vives el sin vivir de un interminable duermevela en el que los sueños se convierten en realidad y la realidad te parece un sueño. Y buscas un cobijo bajo la almohada huyendo de uno, con guadaña, que cada noche te sale al quicio de la puerta.

La desazón te ahoga hasta en el refugio del último rincón de tu alma, donde has llegado en busca de la última creencia, de la última luz. Y te agarras a la Luz de la Vida que alumbra a toda persona que viene a este mundo. Y te dices que hasta aquí has llegado. Y decides vivir con todas tus fuerzas porque ese es el único y verdadero sentido de la vida: vivir.

Y por primera vez le plantas cara al de la guadaña, le mantienes la mirada firme y valiente en un desafío en el que le obligas a replegarse cobardemente y a esfumarse como un fantasma derrotado. Entonces ves que la vida te espera en el quicio de la puerta y que el amanecer llega de nuevo radiante con un intenso colorido. De las penetrantes miradas de tus próximos descubres que están llenas de amor, de comprensión y entregadas a la ayuda. Aquél ciego y tétrico laberinto hoy es un perfecto protocolo señalizado y diseñado expresamente para ti, donde los puntos de inflexión y todas las encrucijadas ahora están indicados con señales luminosas que marcan el camino seguro. La maraña de citas y fechas de aquella endiablada ruleta ya es un minucioso engranaje que mueve cronológicamente la cadena del cordón umbilical que te une a la vida. A una vida con sentido como el que encuentras en el seno de una sociedad organizada y solidaria a la que le entregas confiado el más preciado de tus tesoros: la Vida.

Una sociedad que es capaz de concebir asociaciones altruistas, como la Asociación Española Contra el Cáncer, consciente de la fragilidad del ser humano ante el mal, surgida hace más de cincuenta años y en cuyo proyecto original, implícitamente, ya iba tu caso. Reconforta comprobar que no estás solo, que son muchos los ojos que te miran, que nos miramos, con amor, y muchos los hombros en qué apoyarnos para andar.

Descubres que el auténtico sentido de la vida es vivirla en plenitud, cada cual con sus circunstancias, porque todos los seres vivos de este Mundo caminamos hacia el mismo final. Y el final de tus días no será el cáncer, sino la Eternidad.

Manuel Almagro, es paciente de cáncer de mama

Úbeda, ecología urbana

Biológicamente hablando la ecología urbana se ocupa de las interacciones de los seres vivos en los núcleos habitados. Mucho se puede hablar de la ecología urbana en la Capital de la Loma, aspectos como la contaminación atmosférica, los residuos sólidos, las aguas residuales, los vertidos incontrolados, la contaminación acústica, la flora y la fauna son asuntos interesantes para ser tratados en un futuro. No obstante hoy quiero referirme a uno de estos aspectos: a la flora urbana, que puebla nuestros jardines de plazas y calles que adorna monumentos. Es un tipo de flora que el hombre utiliza a voluntad, escoge especies adecuadas para los fines que persigue, controla su reproducción, las coloca y distribuye convenientemente, las cuida con verdadero mimo y juega con sus formas buscando una bonita estética para resaltar tanto las características de la propia planta como el objeto que es motivo de decoración. Es bueno que el hombre se sirva respetuosamente de la naturaleza en provecho propio. Pero hay situaciones, en nuestra querida Ciudad de los Cerros, en las que la flora urbana, que en su día se puso para realzar la belleza de nuestros monumentos, hoy cumple la misión inversa; es decir, deteriora y afea la estética. Y voy a referirme a cinco casos concretos. Uno de ellos es el magnífico ejemplar de laurel, de enormes proporciones, que impide la contemplación de la facha principal del Hospital de Santiago. Sin duda alguna que es un árbol excepcional, pero que debía lucir con todo su esplendor en otro lugar más adecuado, como por ejemplo en el Parque Norte. Una anécdota nos puede dar una idea de la aberración del caso, ocurrió cuando a mi amigo Loren le preguntaron unos turistas en la Plaza Vieja por el Hospital de Santiago. Mi buen amigo, no tuvo otra ocurrencia que decirles que se encontraba junto a un laurel que verían al final de la calle Nueva.
Otro caso es el de los cipreses que se encuentran pegados a la muralla en la puerta Graná (Sí, Graná, “ubedí básico”), un ciprés a cada lado de la puerta. Bien estuvieron cuando eran unos arbolitos que no sobrepasaban el metro de altura, pero hoy ocultan gran parte de la belleza original del conjunto, incluso el ciprés de la derecha ha tapado totalmente el matacán de la muralla, que se encuentra, por cierto, desplazado de la puerta. Estos cipreses deben ser trasplantados a otro lugar y dejar libre la muralla para que pueda exhibir toda su belleza.
Otro caso es el de los árboles de gran porte, los ailantos, que se encuentran en la acera de la fachada Sur de El Salvador y llegan hasta la Redonda de Miradores. Esta masa arbórea oculta una extraordinaria y bellísima perspectiva, no sólo de El Salvador, sino de toda la plaza de Vázquez de Molina cuando nos situamos en el Mirador de la Redonda.
Igualmente ocurre con el pequeño bosquecillo de “cinamomos”, esos árboles cuyo fruto son pequeñas bolitas amarillas, que se encuentran en la zona de la estatua de Andrés de Vandelvira y que impiden la visión del palacio del Marqués de Mancera (hasta hace poco convento de las Siervas), ocultan la fachada y puerta de la Consolá (ubedí básico) de la colegiata de Santa María, y tampoco dejan ver la Cárcel del Obispo (Juzgados). En general, las plantas ornamentales que deberían adornar la Plaza de Vázquez de Molina, deberían ser sólo setos y macizos y que no sobrepasaran el metro de altura. .
Y por último, la guinda que preside este desaguisado pastel vegetariano, nunca mejor dicho, es la yedra que cubre el campanario y gran parte de la iglesia de San Lorenzo. Este caso es el prototipo del abandono, de la dejadez, de la desidia, de la falta de tacto y del desprecio al monumento y al buen gusto. No existen precedentes de un caso semejante en la arquitectura monumental e histórica en el mundo civilizado. Un caso que ha llegado a una situación de muy difícil solución y que muy bien pudiera hacer irrecuperable este preciado monumento.

Los casos que se han expuesto seguro que cuentan con defensores para que la situación continúe tal como está, invocando una pretendida ecología que en realidad es falsa, puesto que ha roto el equilibrio flora-monumentos y no tiene en cuenta el factor humano que también forma parte de esa armonía que debe reinar en el medio ecológico urbano. En el Movimiento Ecologista, al igual que ocurre con algunas ideologías políticas y religiones, pueden arribar corrientes o individuos radicalizados, de corte “fundamentalista-integrista”, ignorantes de lo que es la concordia y el concierto ecológico. Ecologistas de pacotilla que hacen su peculiar interpretación de lo que debe ser la Ecología pura y no admiten que alguien la relativice y limite su alcance, ni tienen en cuenta que la civilización y la cultura deben estar integradas en la ecología urbana. Señores del gobierno municipal, lo mismo que han rectificado en el asunto de la cantera de la Dehesa del Moro, rectifiquen y restablezcan el equilibrio ecológico entre la flora y monumentos en nuestra querida Úbeda Patrimonio de la Humanidad.

Manuel Almagro Chinchilla

El Salvador de Úbeda (dos euros de solidaridad humana)

                  El Salvador
(dos euros de solidaridad humana)

Varios son los monumentos dignos de destacar en la llamada Capital de la Loma, universalmente conocida también como Ciudad de los Cerros. Uno de ellos es sin duda el Hospital de Santiago, hoy convertido en centro multicultural y palacio de exposiciones, donde tienen lugar toda clase de acontecimientos culturales, desde conciertos internacionales de música y danza, hasta exposiciones pictóricas y fotográficas, pasando por todo tipo de conferencias, charlas y coloquios, sin olvidar una gran variedad de muestras comerciales. En definitiva, un foro y un escenario público altamente codiciado por organizadores de cualquier evento.
Pero la proyección de Úbeda hacia el exterior no se limita a la que ofrece el Hospital de Santiago. La verdadera meca del Renacimiento ubetense, andaluz y español, es la Plaza de Vázquez de Molina, de singular belleza y de la que se puede afirmar sin temor a error que no existe parangón en el mundo entero. Difícil empeño sería hacer, en el pequeño espacio de este artículo, una descripción, siquiera someramente, de cada uno de los monumentos que adornan a este excepcional enclave, también conocido como Plaza de Santa María. Por eso quiero centrar la atención en la más genuina y esplendorosa pieza arquitectónica de este sin par conjunto: la Sacra Capilla de El Salvador. Mandada construir en 1536 por su fundador, D. Francisco de los Cobos, influyente ubetense en el reinado del emperador Carlos I, con quien fue Secretario de Estado. Fallecido el fundador, fue inhumado en la cripta de la Capilla, donde aún permanecen sus restos. Actualmente forma parte de la Fundación de la Casa Ducal de Medinaceli, que administra D. Ignacio de Medina y Fernández de Córdoba, duque de Segorbe.
El Salvador es el monumento más representativo, majestuoso y emblemático de la ciudad de Úbeda. Su imagen tiene proyección mundial desde hace siglos y es utilizada en todos los spot publicitarios más impactantes relacionados con el turismo, el arte o la historia. La difusión del monumento se ha incrementado considerablemente en los últimos años, a raíz de la declaración, en el año 2003, de Úbeda y Baeza como ciudades Patrimonio de la Humanidad. El incesante flujo turístico a la ciudad tiene una cita “obligada” en esta monumental Capilla que, aunque privada, forma parte del patrimonio sentimental de todos los ubetenses y de quienes la visitan. Un sentimiento que se traduce en una justa admiración y especial cuidado con el monumento; un sentimiento que no siempre es correspondido, en justa reciprocidad, a quienes profesan tal admiración. Y quiero referirme a un lamentable suceso del que fueron protagonistas un grupo de cincuenta y cuatro estudiantes de 4º de ESO y tres profesores, del IES “Guadalentín” de Pozo Alcón, en el que se encontraba mi hija Celia.

El hecho se desarrolló ante las puertas del monumento el pasado día veinte de enero, cuando el grupo estaba atendiendo las explicaciones del profesor de Historia ante la fachada principal. Momentos en los que se desata una fuerte tormenta de granizos. La situación de emergencia apremia y, a toda prisa, se dirigen al único lugar posible de obtener ayuda: a la puerta Sur, única abierta. Allí se les exige “dos euros” para pasar al interior, a pesar de que los profesores solicitan, por favor, que lo único que quieren es poder refugiarse todos por unos momentos. Pero nada, la postura es inflexible: “dos euros”. Ni por caridad, ni por humanidad, hubo misericordia. Los responsables del control tuvieron toda la “conciencia” del mundo de presenciar, sin inmutarse, cómo unos menores eran sacudidos por una fuerte tormenta de granizos de grandes proporciones. Conciencia que nos hace distintos a los animales y que cada ser humano lleva impreso al nacer en su código de conducta, ya sea el Duque de Segorbe o la mujer que vende las entradas. Pero no había vuelta de hoja: dos euros. “Dos euros de ayuda humanitaria”, pedidos en la misma puerta de la iglesia más grandiosa de la ciudad de “Úbeda Patrimonio de la Humanidad” ¿Qué Humanidad? ¡Qué humanidad!
“Dos euros de solidaridad humana” Un mercadeo pordiosero y ramplón que presta ayuda a dos euros por cabeza. Un mercantilismo repugnante y pobretón en la puerta de El Salvador de Úbeda. Del Salvador del Mundo que en su día nos prescribió amar al prójimo como a nosotros mismos

Manuel Almagro Chinchilla.

¿Existe Dios?

En una campaña llevada a cabo por la Asociación de Ateos y Librepensadores, se ha colocado carteles en autobuses de Barcelona con el texto: “Probablemente Dios no exista, deja de preocuparte y vive la vida”. Este hecho ha levantado cierta polémica en distintos sectores de nuestra sociedad sobre lo acertado o desacertado de la misma, incluso se hacen defensas bastantes vehementes de cada uno de los criterios.
En realidad, creo que los creyentes tenemos muy poco que decir, puesto que se trata de un acto pacífico y respetuoso, fruto de la libertad de expresión y manifestación de la que el Creador ha dotado a todos los seres humanos. No obstante, y con el mismo respeto, quiero hacer dos precisiones, una vez analizado el texto del anuncio. Uno de ellos es el grado de ignorancia, lógico, que los autores tienen sobre la vida de los creyentes, cuando dan por seguro que “no vivimos la vida porque estamos preocupados por la existencia de Dios”. Nada más lejos de la realidad, puesto que una vida en plenitud, de cuerpo y alma, sólo es posible con Dios en nosotros. Pero ésta es una experiencia personal e intransferible que sólo se vive con la fe. El otro apunte, ante la ausencia de más substancia de esta campaña, es la pregunta de cómo el gobierno Tripartito catalán, fiel defensor y benefactor del idioma de Cataluña, no ha obligado a editar los carteles en catalán, como obliga en los establecimientos públicos.
Aunque la pregunta que en el fondo ha calado en la gente, en esta campaña de los ateos, ha sido: ¿Existe Dios? Es la gran pregunta que el hombre se ha hecho siempre. Voltaire hacía una aproximación a la respuesta con su famosa sentencia: “Si Dios no existiera, tendríamos que inventarlo”. Debatir sobre la existencia o la inexistencia de Dios es un tema muy intrigante. Partamos de la base de que no tenemos conocimientos científicos que demuestren su existencia. Siempre decimos que a Dios nadie lo ha visto y que es una cuestión de fe. La definición de fe ya la conocemos: creer en algo que no se ve. A este respecto también resulta muy ilustrativo el famoso dicho de León Tolstoy: “Dios existe, pero no tiene ninguna prisa en hacerlo saber”. A Dios no lo vemos, pero conocemos sus efectos: ¿Por qué el hombre es el único ser vivo con capacidad de raciocinio, capaz de discernir entre el bien y el mal?. ¿Quién le imprimió ese código de conducta? ¿Quién lo hizo diferente al resto de los animales y por qué?. Estos atributos son manifestaciones de un Dios creador, de la misma esencia que Él, a cuya imagen estamos hechos. Alivia pensar en otro gran escritor, Graham Greene, con su reflexión: “No podría creer en ningún Dios al cual comprendiera”.
Hay quien afirma que es el hombre quien ha creado o “inventado” a Dios a imagen y semejanza suya. También esta afirmación nos conduce a Dios, porque ¿cuál es la imagen del hombre? ¿cómo se materializa? ¿qué forma tiene? ¿cuánto mide? ¿cuál es su modelo?.
Quien tiene fe admite la existencia de Dios; la vive, y en la profundidad de su alma siente su presencia. Nota su existencia real y palpable, de tal manera que en su interior puede establecer un diálogo y puede llegar a tener una relación íntima duradera y creciente. Se dice que la fe es una gracia que la otorga el Espíritu Santo; o sea, Dios. Pero Dios la da a todo el mundo que la pide y quiere tenerla. A todo el que muestra una actitud receptiva, voluntaria de admitirla y de aceptarla con plena libertad. La fe, Dios como todopoderoso y creador, podía imponerla; pero sería entonces un acto de imposición, de privación de libertad con la que todo ser humano ha sido dotado. Seríamos entonces como borregos que van conducidos; o “programados”, como se dice ahora. Hemos sido creados con total y absoluta libertad, hasta con capacidad de enfrentarnos al mismo Creador y renegar de Él. Sin esa libertad, nuestros actos estarían condicionados por la imposición y no tendrían mérito ni valor. La fe, como todo en la vida del hombre, para buscarla y mantenerla, requiere de un esfuerzo. Este esfuerzo nos hace crecer en ella, en la vida y en la gracia de Dios. Sin esfuerzo y sin trabajo la fe no crece, incluso puede llegar a perderse.
Sucede igual que en la vida material del hombre, sin trabajo y sin esfuerzo no hay progreso, no hay desarrollo económico, no hay dinero y puede ponerse en juego hasta la propia subsistencia.

Manuel Almagro Chinchilla

Cesped, piedras y pedruscos

Tiene enjundia, o como diría otro: “manda lerenles”, ponerse a colocar piedras en el césped del campo de deportes de San Miguel. Hasta ahora se sabía que las “primeras” piedras se ponían al comenzar las obras de grandes construcciones: edificios, palacios…; pero en el césped de un campo de fútbol, eso no solo chirría al oído sino que hace tropezar al más pintado aunque tenga el sentido común más duro que el pedernal. Los políticos por tal de salir en la foto son capaces de poner una piedra en Flandes y hasta un guijarro en la Luna, cosas más increíbles se han visto. Y como eso de poner pedruscos hasta con la gorra es sinónimo de progreso, pues ¡hala! ahí vamos con uno de ellos al césped. Todo hace pensar que habrá una segunda, una tercera y muchas más piedras. Mal vamos a empezar los partidos con tantos pedruscos debajo, con lo bien que se hubiera quedado el haber puesto el “primer” palmo de yerba, unos esquejes de geranio en las líneas de fuera y unas margaritas en el centro; y haciendo un esfuerzo extrapresupuestario, a pesar de la crisis, unos magnolios detrás de las porterías. Total, para gastarse los dineros en un campo de fútbol en el que no se van a poder jugar partidos reglamentarios de tercera, ya es tener ganas de hacerse la foto.

Manuel Almagro Chinchilla

Navidades hasta san Antón

Así lo afirma el dicho popular: “hasta san Antón Pascuas son”. Las hogueras de esta noche desvanecerán los últimos destellos de la Navidad ubetense, cada barrio porfiará en ofrecer calor y alborozo en su particular fogata nocturna; incluso el Ayuntamiento, fiel participante a la tradicional convocatoria, templará el ambiente en la hoguera del paseo Mercao. Una buena rosca de buñuelos con chocolate ensalzará este colorido festero, aunque no faltarán quienes se decanten por opciones culinarias de las que se pegan al riñón: chorizo, morcilla y otras “delicatessen” de la no menos tradicional matanza, pasadas por unas brasas que además de dar temperatura al cuerpo alivian el ánimo entre pausados tientos a la bota de buen tintorro.

Pero lo que no determina el viejo adagio popular es la fecha de inicio de la Navidad, que los ubetenses empezamos a vivirla desde primeros de diciembre, cuando en el ambiente flota el ánimo de la inminente recogida de la aceituna, la que despierta unas precarias perspectivas laborales que este año ha concentrado a cientos de inmigrantes, desbordando las posibilidades de ayuda humanitaria de Cáritas y Cruz Roja, en albergue y atendiendo a más de setecientas comidas diarias. Nada justifica que hayan estado (y estén) durmiendo en la calle gran parte de estas personas, cuyas únicas pretensiones son trabajar en lo que nadie quiere y aportar sus cuotas a la Seguridad Social para que podamos seguir cobrando las pensiones. Mientras, en nuestro “mundo cristiano”, preparamos el nacimiento del Mesías, de un Dios que nos advierte sobre la necesidad de amar al prójimo como a nosotros mismos.

Pero no importa, estamos en Navidad, el comercio despliega sus reclamos publicitarios, las calles se adornan con alumbrado extra de bajo consumo (economía y ecología obligada), la Plaza Vieja es un continuo bullir de gente menuda a disfrutar de la acertada instalación de atracciones infantiles donde no falta el abeto natural. Y este año una novedad: palmeras; palmeras de plástico y luminiscentes que no han podido cumplir su ciclo festivo porque fueron retiradas para acallar las numerosas voces discrepantes, aunque sin razón ya que las palmeras son más propias del lugar del Nacimiento de Jesús que el consabido abeto de origen escandinavo, un extraño en estas latitudes como la figura de ese señor vestido de esquimal, sonrosado regordete y barrigudo llamado Papá Noel, de procedencia finlandesa y a quien últimamente le vemos en una insólita y acrobática faceta de ir trepando por los balcones. Costumbres y modelos de fuera que vamos incorporando a nuestra cultura y acaban consolidándose como tradición, mientras asistimos a la desaparición de lo nuestro, como es el caso del letrero luminoso que hasta hace escasos años lucía la Torre del Reloj para felicitar el año entrante a los ubetenses congregados en la plaza para comerse las doce uvas: “FELIZ AÑO 2009”, una felicitación que nos ha faltado, como viene faltando la de cada año desde que se hizo la remodelación de nuestra entrañable Plaza Vieja, quizá víctima de los dichosos “efectos colaterales” de aquellas obras que nunca debieron realizarse, que también estuvieron a punto de dejarnos sin el general Saro. Una buena petición a las Reyes Magos sería su recuperación para el año que viene, o mejor encargárselo a Papá Noel que suele adelantarse en las entregas.
Y hablando de Reyes, felicitar a los responsables de la cabalgata de este año por la buena organización, ornamentación de carrozas, elevado numero de personajes al servicio de sus Majestades y cuatro mil kilos de caramelos repartidos. Pero como todo es mejorable, nos gustaría ver a los Reyes Magos en su verdadero esplendor de majestad, aposentados en sus tronos, mirando al público, repartiendo también otros “cuatro mil kilos” de sonrisas, saludos y afectos, sobre todo a los niños, que se quedaron con las ganas de verles las caras y de saber dónde iban los Reyes Magos, ya que llevaban sus testas coronadas metidas en una antiestética y poco decorosa caja de cartón de los caramelos, afanados en un intenso trajín de sacar meter y tirar golosinas, que sólo les faltaban los chalecos reflectantes para parecerse a los trabajadores de la limpieza.

Manuel Almagro Chinchilla

Hola, Diego

No puedo olvidar el encuentro que hemos tenido esta mañana y me he decidido a dejar plasmado en este escrito algunas reflexiones sobre las pocas palabras que intercambiamos. Pocas, no por nada, simplemente porque nos vemos con relativa frecuencia y realmente tampoco había mucho que decir. Pero tenía yo como una especie de espinilla clavada dentro, o quizá la tengo todavía. El motivo es que más de una vez, desde que nos vemos las últimas veces, digamos que desde hace casi dos años, noto cierta tirantez en tu trato hacia mí. Sé por lo que es: hace algunos meses me hiciste algo más que una insinuación de los motivos, aunque en aquella ocasión no nos paramos mucho a hablar sí adiviné verte un tanto enojado y capté tu estado de tensión.: Se trata de tu enfado por mis artículos en el periódico en los que crítico con dureza la política que viene haciendo en Úbeda el partido socialista, tu partido.
Esta mañana he querido entretenerme contigo provocando una fugaz conversación con el fin de determinar en qué situación te encontrabas con respecto a mí. A mí me dio mucha alegría al verte y coincidir contigo en la Plaza Vieja a la altura de Tejidos Berlanga. Noté que a ti te pasaba igual y así nos lo hicimos saber recíprocamente con un buen estrechón de manos. Bueno, pues te repito: me ha dado mucha alegría porque se me han borrado las sospechas de que tú pudieras tener algo en contra de mí.

Sabes, como yo, que nuestra relación no fue la de unos grandes amigos, tampoco la de unos simples conocidos, ya que se cernió en torno al trato que tuvimos durante algún curso, creo que dos, en la Escuela de Maestría. Eran aquellos años en los que la dictadura estaba en todo su apogeo, alrededor de los últimos de la década de los 50 y cuando la OJE o el Frente de Juventudes organizaba aquellas competiciones de atletismo. Recordarás que éramos los mejores atletas. Yo gané la copa del año 60; y tú, no estoy seguro, la del 59. Siempre pensé que aquella copa te la dieron para “congraciarse” contigo, o para “captarte” y que formaras parte de Falange. Entonces me enteré que tu padre no era aquello que se decía “ser adicto al régimen” porque era socialista y cada vez que Franco venía a Úbeda, de visita o pasaba por aquí para cazar en la sierra de Cazorla, lo metían en la cárcel. Debieron ser unos años muy duros para ti y para tu familia. Recuerdo a tu hermano Jeromín, que en Gloria esté, que acusaba en la cara la situación que estabais viviendo.
Después yo ya me fui de Úbeda y no he vuelto de una manera estable hasta hace tres años. No obstante seguí todo el drama laboral que vivisteis en Fuentes Cardona. A pesar de la ausencia siempre nos hemos tratado con todo el afecto del mundo. Últimamente también me enteré, porque me lo dijiste, que te habías separado. Otro gran problema a tu edad, que también es la mía y también estoy separado además por dos veces. Te digo que es un problema porque a todos los separados que conozco, amigos y familiares, viven un auténtico drama; no yo, que para mí ha sido una liberación, sobre todo la primera vez. Por eso, cuando te he visto alguna vez de esa manera tan rápida, he querido adivinar en tu expresión un rictus de preocupación y tristeza; y, francamente, lo he sentido en mi interior.

Esas son las razones que me han motivado a salir al encuentro tuyo y hablar un poco más despacio. Ya sabes el resultado: no tenemos nada de enemigos, a pesar de decir de mis artículos que son escopetas de 18 cañones. En política no estaremos muy de acuerdo, pero nuestra amistad y nuestras relaciones están por encima de ella. Así lo hemos sellado con un gran apretón de manos.

Un abrazo, Diego 13/01/09

MACH 13/01/09

Úbeda, todos contra el cáncer

El teatro Ideal Cinema de Úbeda se cubrió de glamour el pasado día 13 de diciembre con la celebración de una de las más importantes galas musicales de los últimos tiempos. Tres grupos y un solista dieron lo mejor de sí en su consagrado escenario, desbordante de sonido y color, haciendo las delicias de todo un público que respondió con su asistencia a la llamada de solidaridad hecha por la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para recaudar fondos en favor de la campaña que esta ONG tiene emprendida para combatir este fatídico mal fuertemente implantado en nuestra sociedad.
Semanas previas a la celebración, el evento, ya había levantado gran expectación en la Capital de la Loma por cuanto suponía la reaparición en público, después de dieciséis años, del emblemático conjunto ubetense creado en la década de los 60, los “ Blue Star”. Un lapso de ausencia en público, ya que en privado nunca dejaron los instrumentos. Este alejamiento de los escenarios fue originado por el fallecimiento un tanto precoz de uno de sus componentes, Sebastián Cortés; “Seba”, el artífice de la batería, cuya vida fue arrebatada a la temprana edad de 41 años a consecuencia de esta nefasta enfermedad, a la que ahora sus compañeros, por medio de este festival, colaboran en su erradicación, al tiempo que le dedican a Seba, como homenaje, los laureles del éxito obtenido. La aparición del grupo en el escenario fue apoteósica, en medio de un soberbio montaje de luz y sonido, presentándose uno a uno los cuatro componentes del equipo: Juan Ogayar, en la guitarra; igual instrumento para Balbino Jurado; los teclados estuvieron a cargo de José Rollán; mientras que la voz y el bajo fue competencia de Paco López. El enigmático grupo hizo delirar a un público que recibió con inusitado entusiasmo la aparición de sus viejos ídolos, quienes interpretaron las mejores piezas de su rico repertorio. Una magnífica y muy esperada actuación que puso el broche de oro a la inolvidable velada a favor de la lucha contra el cáncer.
No obstante, la apertura del espectáculo corrió a cargo del solista Julio Rollán, quien exhibe, como buen ubetense, el nombre artístico de “Bird in Gun”, cuya fonética corresponde a una vieja expresión genuinamente ubetense: la “Vérdiga” (algo así como “el no va más”), vocablo recogido incluso por nuestro llorado Antonio Millán en su conocida obra del “Ubedí básico”. Julio es un hombre joven entregado por entero a la música y a su música, ejerce de profesor en esta materia en un colegio sevillano, asimismo simultánea sus funciones impartiendo clases en centros dependientes de la universidad de Granada. Julio Nuestro joven compositor realiza sus propias canciones, en música y letra, en estilo “indie”. Sus perspectivas de futuro las centra en actuaciones en las localidades del ámbito de su trabajo de Granada y Sevilla.
Igualmente elogiosa debe considerarse la actuación del aún novel grupo ubetense “Los Malignos”, intérpretes entusiastas y fidedignos del Rock and rock instrumental de los años cincuenta y sesenta. El reparto de las funciones se distribuyeron así: Iván, vocal y bajo”; Perico ejecutó la guitarra, al igual que Matías quien además acompañó con el saxo, y la batería estuvo a cargo de Sito. El grupo inició su actividad hace tres años y desde entonces ha llevado a cabo numerosas actuaciones en distintas localidades. Su entusiasmo le hace afrontar con enorme ilusión el futuro próximo, teniendo previsto el inicio de la campaña el próximo mes de marzo en Granada.
Por su parte, el conjunto “Mercancías”, originario de Castellón, afrontaba su primera actuación en la Ciudad de los Cerros, a pesar ser ubetense uno de los componentes, Sergio. Completaban el grupo, Luís, Jorge, Ana, y Juanjo. “Mercancías” tiene una acreditada fama a todo lo largo de la costa de Castellón, labrada a pulso en sus siete años de existencia. En el pasado octubre lanzaron su segundo disco y actualmente centran su atención en las próximas actuaciones de la Feria del Caballo de Valencia, así como otras en Madrid.
Por su parte, la presidenta de la AECC de Úbeda, María de la Cruz, anfitriona y organizadora del acto, no ocultó su enorme satistisfacción por el desarrollo de la Gala y tuvo palabras de agradecimiento para las personas, organismos y entidades involucradas en la velada, empezando por el Ayuntamiento de Úbeda que generosasmente cedió el Teatro Ideal Cinema, así como para los personas que intervinieron en las actuaciones y para todos aquellos que han hecho posible este acto, sin olvidar a los propios componentes de la Junta directiva local de AECC. Y por último, María de la Cruz, quiso llevar el optimismo y la esperanza en la lucha contra el cáncer, aconsejando que el método más eficaz para combatirlo es el diagnóstico precoz.

Manuel Almagro Chinchilla

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"Haremos más"

Publicado el 22/11/2008 en "Úbeda Información"

A estas alturas de la legislatura municipal, cuando se han rebasado los dieciséis mese de las elecciones que otorgaron el mandato al actual equipo de gobierno socialista, observamos con bastante decepción cómo los peores augurios se van cumpliendo inexorablemente. Me refiero al más que probable incumplimiento de las promesas hechas en el programa electoral que un famoso eslogan lo resumía con estas palabras: “Nosotros haremos más por Úbeda”. Con los 30 meses que restan de legislatura es materialmente imposible cumplir con promesas, entre las que quiero resaltar como más importante y necesaria la urbanización de las calles Mesones, Nueva, Sagasta, Sacramento y calle Ancha. Ha transcurrido prácticamente un tercio de la legislatura y sólo se ha urbanizado la mitad de la calle Ancha. Muchos ubetenses nos preguntamos si estará acabada para Semana Santa, porque todo parece indicar que no será fácil; y si es así, qué medidas se van a tomar de cara al itinerario tradicional de los pasos de las cofradías porque podría ocurrir que se tuviera que adoptar un itinerario distinto al tradicional. Confiemos que al final las obras se acaben.
Pero sigamos repasando algunas de las promesas más sonadas contenidas en aquél famoso eslogan, “nosotros haremos más”, de cuyo significado muchos no quieren ni acordarse. Recordemos la prometida solución a la Academia de la Guardia Civil, o la apertura de Santa María, o el bulevar Úbeda – Baeza. Pero la promesa más exótica es el famoso proyecto del Tranvía de la Loma, que algunos, con una incredulidad intencionadamente humorística otorgaron el título un tanto películero de “Un tranvía llamado deseo”. Así, este pequeño ferrocarril de “vía estrecha”, más estrecho e incierto que la voluntad política de sus promotores, viene a sumarse a otras dos grandes “verdades” nunca cumplidas: la apertura de Santa María y la Academia. ¿Cuántas votos se han ganado con esas promesas sin cumplir?, El Tranvía es otra “verdad” más de las que gustan cumplir con toda celeridad los socialistas. De momento ya se ha encargado el estudio geológico del trazado y la valoración de las expropiaciones. Cuando concluya este proceso habrá que redactar un proyecto y superar todas las alegaciones, correcciones y modificaciones. Luego habrá que prever y buscar el dinero, y finalmente hay que tener interés y voluntad política de hacer la obra, porque con la recesión económica que tenemos (de la que se ha enterado Zapatero por los periódicos) el mencionado Tranvía puede convertirse en algo parecido al cuento de la Lechera. Pero bueno, ya son tres “grandes promesas” que van a dar mucho juego electoral a los fieles e incondicionales votantes socialistas, porque nadie más se lo cree. Se suele estar muy presto a la hora de lanzar promesas a los cuatro vientos, para luego mostrarse muy remiso a la hora de cumplirlas. “Nosotros haremos más por Úbeda”, pocos creyeron en él por dos importantes motivos. Uno, porque era bien conocida la escasa capacidad de gestión de quienes hacían tal promesa, según tienen demostrado en legislaturas anteriores. El otro motivo, porque sería imposible superar el volumen de obras desarrollado a lo largo de la Legislatura del Partido Popular y Partido Andalucista; eso es de justicia reconocerlo: Úbeda ha tenido en Francisco Mendieta al mejor gestor urbanístico en toda la historia de la democracia. Y ese éxito es muy difícil de digerir por los partidos “progresistas” de nuestra querida Capital de la Loma, que si en algo se han destacado ha sido en todo menos en progresar. Pero la promesa electoral estaba ahí, “haremos más”, como un señuelo para captar votos, pero nada más. Ya lo dijo un conocido líder socialista alcalde Madrid, Tierno Galván, el viejo profesor “Las promesas electorales se hacen para no cumplirlas”, y parece que sus pupilos ubetenses han seguido la máxima a la perfección.
Pero como el que no se conforma es porque no quiere, hoy desde aquí no quiero destacar la escasa actividad y de obras del equipo de gobierno municipal. Quiero ser más modesto, pero no menos exigente y pedir lo que la mayoría de los ubetenses añoramos: Unas calles limpias y sin excrementos de perro, eliminar las pintadas, despejar los monumentos de coches mal aparcados, combatir con eficacia a las palomas, cuidar las zonas ajardinadas, pintar los pasos de cebra y agilizar las obras comenzadas. No se trata de grandes proyectos, se trata sencillamente de conservar lo que otros hicieron: “virgencita, virgencita, que me quede como estoy”.

Manuel Almagro Chinchilla

Estampas de feria (San Miguel)

El día 29 de septiembre a las diez de la mañana, la iglesia de San Miguel de los frailes carmelitas descalzos, se queda pequeña para el oficio religioso con motivo de la festividad del arcángel patrón de Úbeda, las primeras autoridades locales, civiles, militares y eclesiásticas, así como representantes de las distintas cofradías, ocupan la zona reservada en la nave principal del templo. Oficia la solemne eucaristía, fray Héctor Cácerez; concelebran varios párrocos de la ciudad y el clero ubetense que abarrota el templo, mientras un elevado número de personas ocupa la pequeña plaza exterior del recinto. La agrupación coral “Virgen de Guadalupe”, bajo la dirección de Alberto Navarrete Andujar, acompaña la ceremonia desde el coro con las mejores interpretaciones de su repertorio para tan solemne ocasión: “Canticorum Iubilo”, de Haëndel; “Misa de San Miguel”, de Enrique Báez; “Pan Divino”, del maestro Guerrero; “Panis Angélicus”, de César Frank; y “Cantata, Oh Señora”, de J. S. Bach. En suma, una Eucaristía conmovedora y altamente participativa a la que le sigue la procesión, esplendorosa también, por las procesionales calles de Úbeda.
Se rememora así la reconquista de Úbeda a las huestes musulmanas, acaecida en el año 1234, un día de San Miguel Arcángel, 29 de septiembre. Doscientos cincuenta años más tarde, los Reyes Católicos instauran la feria; se cobra el derecho de registro a los ganados, por lo que la feria de San Miguel era una famosa muestra ganadera. Alcanzaron tanta celebridad que a ellas concurrían labradores y ganaderos de toda Andalucía, convirtiéndose en 1813 feria en de todos los ganados, víveres, comercio, quincallería, platería y demás efectos para el consumo y uso de toda clase de personas. Desde entonces se ha venido celebrando ininterrumpidamente hasta nuestros días.

No muy distante queda en el tiempo el año 1998, cuando un hombre, Eduardo Jiménez Torres, tenaz y perseverante devoto de nuestro arcángel Patrón, crea el “Grupo Parroquial de San Miguel”, que ahora él mismo preside, con la decidida intención de rescatar de la languidez en la que se encontraba la festividad religiosa y la figura del patrón de Úbeda. No escatima tiempo y esfuerzos, valores no siempre estimados en su justa medida. Le da realce a la fiesta religiosa involucrando a autoridades y a cofradías. Instaura la procesión del Patrón por las calles de Úbeda en el año 2000, con una imagen hasta entonces prácticamente desconocida que se encontraba en el santuario del Gavellar. Llama a las puertas de las cofradías y a las de distintas entidades comerciales y religiosas en busca de recursos materiales. Organiza festivales a los que acuden a actuar desinteresadamente destacados actores y grupos locales, respondiendo el pueblo de Úbeda con una más que mediana asistencia. En 2006, el Grupo Parroquial, estrena imagen propia de San Miguel; autor: el joven escultor ubetense Alfonso Ruiz Esteban, así mismo un trono nuevo desplaza a las andas que hasta entonces se usaban.
Cada año, Eduardo Jiménez, aporta una novedad para engrandecer la fiesta de San Miguel. Como toda feria que se precie de tal, no pueden faltar los caballos, el pasado día 29 de septiembre, la novedad fue un grupo de caballistas el que, como colofón, puso el broche de oro final a la procesión de nuestro venerado Patrón, el arcángel San Miguel.
Las próximas metas a alcanzar son, disponer de una sede propia para el Grupo Parroquial y urgir a las autoridades municipales la reposición de la imagen de San Miguel en la fachada del Conservatorio de Música, antiguo Ayuntamiento, donde se encuentra también la imagen de San Juan de la Cruz, copatrón de Úbeda.
Mucho es lo que le debe Úbeda entera a este hombre entregado a su pueblo, que ha engrandecido su fiesta principal, la que da origen a su la tradicional Feria. Necesario es por el bien de Úbeda que reciba una justa correspondencia.

Manuel Almagro Chinchilla

Estampas de feria, 2

Tras los acontecimientos festivos y culturales de pre-feria referidos en el capítulo anterior, entramos oficialmente en la Feria con la lectura del Pregón oficial el día 26, que tuvo como escenario el magnífico Auditorio del Hospital de Santiago, corriendo a cargo de Alberto Sanfrutos, presidente de la asociación Plaza Vieja, persona de reconocida valía y consideración, que ha llevado a Úbeda a las más altas cotas de popularidad en un programa de televisión de todos conocido. El Pregonero en su alocución rompió con todos los modelos precedentes de los pregones al uso para una feria, de la que dijo que no le gustaba la fiesta en la que se ha convertido. En este sentido destacó aspectos negativos, como “agobios, “ruidos” “atascos”, “imitación a la feria de Sevilla”, “paseos de caballos con sus correspondientes boñigas”, o puntualizaciones como que “san Miguel no es el santo de su devoción”, o que no pisa la feria desde hace muchos años, o que tampoco le gustan los toros. Fueron hitos un tanto sombríos que le acotaron el discurso conduciéndolo a esos días festivos del año 1970, cuando contaba con 12 años. Tampoco es que ambientara de entusiasmo esta parte de su intervención, que la inició aludiendo a dos sucesos luctuosos acaecidos en aquel año: la muerte de Janis Joplin y la guerra de Biafra, para continuar describiendo las penas, más que la gloria, de las ferias de aquel tiempo. Un discurso jalonado con alusiones a la “represión franquista”, al “consejo de Burgos”, a la “actuación de la policía secreta con gabardina” o a la Eta, entre otros episodios negros de nuestra memoria histórica más reciente, cada año más lejana pero cada vez más presente en nuestra cotidianeidad. Puede que su discurso sea un buen documento literario, interesante incluso desde el punto de vista psicológico, pero un poco tétrico e inadecuado para una feria de san Miguel. Menos mal que al final, pese a la incoherencia, incitó a los asistentes a que fueran a la feria “a divertirse”, jugando un poco el papel del marqués de Araña, “que embarcaba a la gente y él se quedaba en España”.
Marcelino Sánchez se enjugaba el mal sabor de boca al día siguiente en el balcón del Ayuntamiento, mostrando una sonrisa de oreja a oreja con el izado de las Banderas a los acordes de los himnos respectivos; mientras, en la Plaza, hervía la chiquillería y zangalitrones ante una maravillosa cabalgata de gigantes y cabezudos que esperaba el pistoletazo de salida de ¡viva san Miguel! para iniciar el recorrido. Lástima que en medio del itinerario fuera “pasada por agua”. Una inmerecida suerte, por segundo año, para los ubetenses y sobre todo para el concejal de Fiestas porque si hay alguien que vale en este deficiente equipo de gobierno ese es Jerónimo. Seguidamente tenía lugar la apertura del Real de la Feria con el encendido del alumbrado, 80.000 vatios, que han quedado reducidos considerablemente con el empleo de luces de bajo consumo. No han faltado quejas por la supresión del alumbrado en otras calles que habitualmente lo han tenido, pero todo sea “por el ahorro y la buena economía”; veremos si se nota y hay dinero para poner rótulos a las calles y números a las casas, como en todos los pueblos, o pintan los pasos de cebra, sin olvidar la señalización de los accesos al hospital San Juan de la Cruz. Aunque si en todo esto tiene algo que ver Clemente podemos despedirnos, ya que donde pone la mano o echa la vista el conflicto está asegurado; y si no que se lo pregunten a los miembros de la Policía Local que fueron los verdaderos protagonistas en la inauguración de la famosa Pasarela de acceso al ferial, con la monumental pitada y abucheo que le tributaron a Marcelino y a Clemente, más a Clemente que a Marcelino, cuando procedieron a la apertura de dicha vía, a la que asistieron las primeras autoridades provinciales. Todo un espectáculo dantesco ganado a pulso por un concejal incompetente con múltiples competencias.
El Hospital de Santiago volvió a albergar el Certamen Comercial La Loma en su XXII edición, con un brillante éxito que excedió todas las expectativas creadas. Aunque sigue siendo una temeridad permitir el acceso a los vehículos de carga y descarga al patio de columnas, no ya por lo indecoroso e inapropiado de la operación en ese lugar sino por el peso que debe soportar un pavimento que no fue proyectado para esos trabajos y por el riesgo que entraña para las columnas una posible y más que probable falsa maniobra del mejor conductor de turno

Manuel Almagro Chinchilla

Estampas de feria, 1

El final de las vacaciones de verano supone un cambio brusco con el inicio del trabajo a primeros de septiembre, si bien en Úbeda ese cambio se vive de una manera amortiguada a la vista de la cercanía de la Feria, cuyo período de pre-feria se inició prácticamente con la festividad de nuestra patrona la Virgen de Guadalupe, el día 8 de septiembre, y su despedida oficial unos días después en el mítico molino de Lázaro, donde Francisco José Cayola Cortés le dedicó el último “adiós” hasta el año que viene, ante autoridades y gran concentración de devotos. Los más “intrépidos”, revestidos de espíritu romero, acompañaron a la Patrona hasta el santuario del Gavellar, donde, con horas de antelación, miles de personas se acomodaban buenamente buscando las sombras del paraje; o copaban los bancos del pequeño templo, viejos e incómodos pero muy solicitados para reponerse de la fatiga y recibir a la Virgen “a buen recaudo”, al tiempo que se apoderaba del sagrado lugar un murmullo un tanto irreverente pero inevitable. Un grupo de caballistas puso una bonita nota de garbo y distinción a la romería y nos recordó la ausencia de carrozas como un reto que debe asumir la Hermandad, promoviendo con algo de imaginación este tipo de participación entre los fieles devotos de la Virgen, sobre todo en la juventud que demuestra su mejor disposición año tras año con su gran asistencia.
Los cohetes, a los que tan dados somos en la Ciudad de los Cerros, dan su grave tono a la romería y marcan por otro lado el pistoletazo inicial a una sucesión de eventos, estampas de feria, que se irán dando la mano para no finalizar hasta el día 4 de octubre (este año el 5) festividad de san Francisco. En todo este tiempo un amplio catálogo de contenido lúdico y deportivo cubre gran parte del programa. Pero voy a referirme a unos cuantos acontecimientos especialmente singulares por la incidencia que tienen en la población ubetense, bien sea por su carácter social, económico o cultural.
Así, nos encontramos con la feria de la Maquinaria, sustituta de nuestra antigua y prestigiosa feria de Ganado, la principal actividad económica de aquellas ferias de san Miguel , que se celebraba en las calles Carolina, del Pilar y en las eras próximas de la ermita del Paje; posteriormente se ubicó en las eras de san Marcos y “ejidos colindantes”, según rezaban los programas de feria. La actual feria de la Maquinaria ha recogido el testigo, así como el impulso de los tiempos y de las nuevas tecnologías. Hoy es una acreditada muestra reconocida nacionalmente y aunque está plenamente consolidada no debe bajarse la guardia e ir mejorando todos los aspectos de la misma, incidiendo en los pequeños y a veces no tan pequeños detalles. En este sentido hay que decir que los accesos a la misma han tenido una señalización deficiente, habiendo visitantes que han tenido que ir casi a Baeza para cambiar de sentido y poder entrar. Cierto que las obras de la autovía han perjudicado, por eso habría que haber redoblado el cuidado. Y asimismo sería de desear mayor difusión; faltan carteles que informen de algo tan simple como es el nombre de la Feria, su ubicación y los días de celebración, colocados estratégicamente por toda la comarca.
En cuanto a la feria de la Tapa, al fin se ha encontrado el lugar adecuado. Diez años han costado su hallazgo, y han sido necesarias unas obras en el paseo del Mercado para ponerse a buscar y encontrar lo deseado. Los vecinos deben estar como si les hubiera tocado la lotería y esperan que una vez terminadas las obras, que han hecho posible ese sueño del desplazamiento, no se vuelva “a las andadas”. También decir que si, en la actual ubicación, se cierra el acceso de la entrada que viene de la Fuente de las Risas, es necesario señalizarlo al principio de la calle, porque es una broma de muy mal gusto subir de noche toda la cuesta para que al final te encuentres con una alambrada en las narices, y encima ver cómo cuatro cafres irrespetuosos blincan la alambrada, a pesar de la oposición de la vigilancia, mientras que las personas honestas deben volver por sus pasos.
El auditorio del Hospital de Santiago fue el magnífico escenario donde tuvo lugar el pregón Taurino de María del Carmen Ruiz Ara. Un pregón que incidió en maestros famosos que pasaron por Úbeda desde la inauguración de la plaza en 1847, así como los toreros ubetenses y el actual cartel de Feria. Todo ello adornado a intervalos de pasodobles. Un pregón alegre, dinámico, y lo que es más importante, puntual, correcto y minucioso. En cierto modo rompió con los pregones al uso, que a veces resultan demasiados largos y repetitivos.

Manuel Almagro Chinchilla

Hotel Carmelitas

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Una de las más preciadas joyas que tiene Úbeda en sus monumentos es el palacio del Conde de Guadiana, más conocido popularmente como Colegio o Convento de las Carmelitas, por ser ésta la misión que cumplió mientras fue propiedad de la congregación que fundara santa Joaquina de Vedruna. Precisamente en estos días se cumplen los veinte años de su cierre y venta, pasando seguidamente por más de un propietario. El cariño y la admiración con que se mira a este monumento, ya antiguo colegio, por parte de la población de Úbeda permanece en el corazón de los ubetenses, ya que puede afirmarse sin miedo a error que más de la mitad de la población femenina de más de veinticinco años han pasado por sus aulas. Entre estas alumnas, permítanme la incontinencia, quiero mencionar a dos de mis hijas y a mis dos hermanas, una de ellas monja carmelita.
Este monumento renacentista es una auténtica joya del siglo XVI, destacando su torre con profusión de elementos ornamentales con fuerte acento plateresco, de la que no existe parangón incluso más allá de nuestras fronteras y en la que cabe destacar la originalidad, genuinamente ubetense, de los balcones esquinados con bella columna o parteluz de mármol
Los actuales dueños deciden acometer unas obras para adaptarlo a un hotel de lujo, por lo que la totalidad del monumento es cubierto con un “tupido velo”, como consecuencia del cual se logra un doble efecto: 1) Ocultar de la vista de los transeúntes las supuestas manipulaciones imprescindibles a que tiene que ser sometido el edificio durante las operaciones de reestructuración. 2) Proteger a los viandantes de los efectos de posibles desprendimientos de pequeños materiales de obra.
Hasta aquí el proceso se desarrollaba, aparentemente, de manera impecable; hasta que el pasado 21 de mayo y debido a unos desajustes de las obras con respecto al proyecto presentado, el Ayuntamiento de Úbeda, con muy buen criterio, ordena la paralización de las obras. Por tal motivo, técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento y miembros de la Policía Local se personan en el local para hacer efectiva la citada orden, procediendo a la inmediata paralización de las mismas.
El motivo de este artículo no es entrar en todo el entramado legal del cese de las obras, ni exponer los requisitos exigidos para la continuidad de las mimas. Sin duda que deben ser muy interesantes, pero nos llevaría un espacio del que no disponemos.
Los motivos de mi escrito son para denunciar la vergonzosa e impresentable situación en la que ha quedado el monumento; principalmente la torre, que es la que más destaca. El velo, el paño, la tela, o como queramos llamarle, que cubre o que debía cubrir el edificio, no cumple misión alguna, ya que se encuentra hecho jirones bamboleados por el viento. Jirones que no ocultan nada pero tampoco dejan ver con claridad, que no protegen de nada y en cambio pueden ser un peligro si llegan a desprenderse. Causa estupor ver una torre de las más bellas de Europa revestida de harapos a merced del viento. Y sorprende comprobar cómo pasan los días y nadie mueve un dedo para quitar esa indecencia. Y resulta increíble que hayamos tenido un diputado provincial de Cultura y director general de Bienes Culturales, Marcelino Sánchez, actualmente alcalde Úbeda, que tenga ese grado de sensibilidad para permitir esos colgajos en la torre más bella de su ciudad, cuando en sus manos está el poder de solución ordenado una actuación de oficio. Es cierto que las obras son necesarias y está bien que se hagan; pero que se hagan bien en todos sus aspectos. Esos viejos trapos andrajosos deben ser suprimidos ya. Parece de simple sentido común que esa cubierta debe estar en las debidas condiciones: ser, o no ser; es decir, o se pone en condiciones que tape todo y proteja, o se quita toda.
Pero no acaba ahí la cosa, la Caja Rural de Jaén, entidad tan ligada a nuestra provincia y a sus valores económicos y culturales, también participa en esa peculiar “exposición cultural” con un horrible cartelón de enormes proporciones, ante la indiferencia del Ayuntamiento (faltaría más). Un cartelón repelente, brillante, de plástico, que daña la vista doblemente y mi sensibilidad de buen ubetense. Un cartelón con sólo el nombre de la entidad, pero que no informa nada de financiación ni de qué es lo que esta institución de ahorro le liga a la obra. El mismo derecho tiene a anunciarse cualquier otra entidad, Cocacola, Danone o el zapatero de mi barrio. No sé si esta caja de ahorros tiene algún asesor cultural, que lo debe tener; y si es así sería de desear conocer su opinión.

Manuel Almagro Chinchilla

Estampas "ubedíes", 5

Publicado el 21/06/2008 en "Úbeda Información"
Es una pésima imagen, una mala estampa, la que da una ciudad con pintadas. En un sistema democrático, y por consiguiente con libertad de expresión, opinión y manifestación, una acusación a través de una pintada en la pared, como la que se ha hecho al concejal Juan Clemente, no tiene credibilidad alguna para cualquier persona que cuente con un mínimo de sentido común. Las acusaciones serias, graves, debidamente fundamentadas, no se hacen con pintadas sino públicamente con una firma debajo y en el juzgado, además por obligación. No digo que no sea grave esa acusación, que lo es, digo que para mí y probablemente para nadie pueda tener credibilidad alguna; merece la misma credibilidad que cualquier panfleto anónimo hecho con nocturnidad y alevosía. Este hecho ha puesto de actualidad, si es que alguna vez no la tuvo, el asunto de las pintadas y la impunidad con que actúan sus autores. Éstos “grafiteros”, al parecer, siempre llevan las de ganar, nadie los coge, si es que se les persigue, y en este caso se estarán frotando las manos porque al menos han logrado enojar a cualquier persona honesta, a toda la clase política ubetense y muy especialmente a los socialistas. Las pintadas deben ser erradicadas por completo de una ciudad que es patrimonio de la Humanidad. Úbeda debe aparecer con una imagen especial de pulcritud, que denote mimo, preocupación y cuidado. Ahora que al equipo de gobierno le aprieta el zapato debería echar el resto para localizar al responsable o responsables de estas pintadas y llevarlos ante el juez. Con el mismo celo hay que actuar contra los responsables del resto de pintadas y no consentir ni una más.
La política no se hace en las paredes con pintadas, porque sería darle una categoría a los “grafiteros” que no la tienen ni la merecen. No hay que entrar al trapo, hay que perseguirlos como a vulgares y presuntos delincuentes.
Tampoco es que pueda decirse que Juan Clemente esté sometido desde hace tiempo a un “desagradable acoso”, como dicen sus compañeros de partido. Más bien, a lo que está sometido el concejal es a un intenso agobio en gestionar tantas áreas de poder como ha acaparado. Y como entre las virtudes de Juan Clemente, a juzgar por los resultados, no está precisamente la de resolver conflictos, lo prudente y lo aconsejable sería, en beneficio de todos, que dimitiera o que alguien que tenga más poder que él (que seguro lo tiene que haber) que lo cese.

La Bienal de Anticuarios, en su decimotercera edición, también nos ha ofrecido una triste estampa: “fracaso total”, se lamentaban algunos compungidos participantes. A las grandes obras les pasa lo que a la fama, cuesta mucho en conseguirla y, por el contrario, se deshacen en un santiamén. Las quejas eran generalizadas; algunos venidos desde La Coruña, que no creo que los vuelvan a pillar en otra. El revés sufrido ha sido considerable y ha habido quien ha vaticinado que la Muestra está herida de muerte y no levantará la cabeza, si es que la levanta, en muchos años. Se atribuyen varias causas al fracaso: El cambio de la fecha habitual que, aunque ha sido elección de la Organización, quizás no han tenido otra opción al estar el local ocupado por una más que interminable exposición de “Tierras del Olivo”, de cuatro meses de duración. También se cuestionaba la idoneidad del local, por poco espacio. En la edición anterior ya se acusaba un excesivo aglomerado de objetos. A este respecto había que reconsiderar el destinar el antiguo cuartel de caballería de Recría y Doma, (Academia de la Guardia Civil) como el mejor Palacio de Congresos y Exposiciones que pueda tener Úbeda, con un mínimo coste de rehabilitación, dada su infraestructura de grandes naves diáfanas. En cuanto a la propaganda hecha del evento, también ha recibió fuertes críticas, a pesar de que la concejala de Cultura, Elena Rodríguez, dice haberse gastado doce mil euros; pese a ello, la pequeña revista semanal más popular, gratuita, y que llega hasta el último rincón de la Loma, anunciaba en su portada a bombo y platillo la Feria del Caballo de Jaén. Pero bueno, eso se debe, al menos así se le fue explicado a los anticuarios que no daban crédito a lo visto, a un comportamiento típicamente muy “ubedí”.

Manuel Almagro Chinchilla